viernes, 23 de octubre de 2009
Publicado por coventina @ 0:00
Comentarios (0)  | Enviar

Es curioso como me sorprendo al darme cuenta que cada vez más, me gusta pasar más tiempo sola...

Creo que dedicarse tiempo a uno mismo, siempre viene bien de vez en cuando para tomar conciencia de: Cómo eres, qué quieres, cuáles son tus sueños, qué estás haciendo con tu vida en estos momentos y dónde estás...

No tengo ni idea de a que altura estoy y por dónde estamos sobrevolando el cielo. Me asomo por la ventanilla intentando adivinar alguna estrella un poco más arriba, pero el cielo está totalmente negro y ni siquiera se distingue lo que hay más abajo. Intento imaginar que estamos volando por encima del mar y que pronto llegaré a mi destino...pero sin prisas. El avión está en silencio, la mayoría duermen y somos muy pocos los que todavía mantenemos encendida la lucecita para leer o escribir.

Y es que me refiero a que ahora mismo, no tengo prisa para hacer las cosas. A veces me dejo llevar por el destino que me lleva de un lado a otro sin rumbo fijo y la mayoría de las veces, doy gracias por la suerte que tengo.

Intento comprender y asimilar las cosas como llegan desde un lado positivo a pesar de momentos malos, difíciles y llenos de amargura. Quiero tener un corazón contento y pelearé contra todo aquello que no me deje buscar la dicha que tanto anhelo, siempre en constante búsqueda, en cualquier rincón del mundo, con los ojos bien abiertos, saboreando cada minuto que me regala la vida.

No puedo negar que muchas veces tenga miedo, pero no me detengo. Puedo aminorar el paso algunos días y otros en los que salgo dando saltitos orgullosa de ser tan diferente y rara. Son miedos tan variopintos, sobre tantas cosas, que no sabría clasificarlas y soy consciente que los tengo y van conmigo en este caminar.

Pero hay de mí sin la esperanza... ¿Qué sería entonces mi vida? Ni lo quiero imaginar porque sólo encuentro oscuridad y vacío.

Veo desde lo alto como miles de lucecitas iluminan la noche alla abajo... Fuegos artificiales que me traen de nuevo a la realidad sabiendo que pronto aterrizaremos en Londres. Es la primera vez que puedo contemplar fuegos artificiales desde el lado contrario y que diferente se ve... Eso si, el sentimiento que me produce por dentro, no deja de ser siempre el mismo... I like it!!!

Coventina



Comentarios